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  • Vitamina E

     

    Natural Standard Monograph, Copyright © 2014 (www.naturalstandard.com). La información en esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, y está diseñada para ayudar a los usuarios a aclarar sus inquietudes de salud. La información está basada en la revisión de datos de investigación científica, patrones históricos de práctica y experiencia clínica. Esta información no se debe interpretar como un consejo médico especifico. Los usuarios deben consultar con un proveedor médico calificado para preguntas específicas respecto a terapias, diagnósticos y/o enfermedades, antes de tomar decisiones acerca de una terapia.

    Términos Relacionados

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    Historia

    • La vitamina E es una vitamina soluble en grasa con propiedades antioxidantes. La vitamina E se presenta en ocho formas diferentes (isómeros): alfa-, beta-, gamma- y delta-tocoferol; y alfa-, beta-, gamma- y delta-tocotrienol. El alfa-tocoferol es la forma más activa en los seres humanos.
    • A menudo, las recomendaciones sobre la dosis y el aporte diario de vitamina E se proporcionan en equivalentes de alfa-tocoferol (EAT, ATE) para indicar las diferentes actividades biológicas de las distintas formas de vitamina E, o en unidades internaciones (UI, IU), que podrían usarse en las etiquetas de los alimentos y los suplementos. El factor de conversión es 1 miligramo de un ATE equivale a 1.5 UI.
    • Los suplementos de vitamina E están disponibles en forma natural o sintética. Generalmente, las formas naturales están etiquetadas con la letra "d" (por ejemplo, d-gamma-tocoferol), mientras que las formas sintéticas están etiquetadas con las letras "dl" (por ejemplo, dl-alfa-tocoferol).
    • Los alimentos que contienen vitamina E incluyen los huevos, los cereales fortificados, las frutas, las verduras de hojas verdes (como la espinaca), la carne de res, las nueces, los aceites de nuez, las aves de corral, los aceites vegetales (el maíz, la semilla de algodón, el cártamo, la soja, el girasol), el aceite de argán, el aceite de oliva, el aceite de germen de trigo y los cereales integrales. La cocción y el almacenamiento podrían destruir parte de la vitamina E en los alimentos.
    • Se ha propuesto el uso de la vitamina E para la prevención o el tratamiento de diversas condiciones de la salud, a menudo en base a sus propiedades antioxidantes. No obstante, aparte del tratamiento para la carencia de vitamina E (que es rara), no existen usos medicinales claramente comprobados sobre los suplementos de vitamina E más allá del aporte diario recomendado. Se están realizando varias investigaciones sobre su uso en numerosas enfermedades, particularmente en el cáncer y la cardiopatía.
    • Ha surgido inquietud respecto a la seguridad de los suplementos de vitamina E, particularmente en altas dosis. Se ha indicado un mayor riesgo de hemorragia, particularmente en los pacientes que toman agentes anticoagulantes de la sangre como la warfarina, la heparina o la aspirina y en los pacientes con carencia de vitamina K. La evidencia sugiere que el uso habitual de suplementos de vitamina E en altas dosis podría aumentar en una pequeña proporción el riesgo de muerte por cualquier causa, aunque es contradictoria la investigación en los seres humanos. Se sugiere precaución.
    • Otro uso controvertido de la vitamina E es la prevención de las cicatrices. Si bien este uso es muy común, no existe evidencia acerca de su eficacia. Algunos investigadores han desaconsejado el uso de esta terapia dado el riesgo de contraer dermatitis de contacto.

    Evidencia Científica

     

    Usos 

    Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

    Grado* 

    Carencia de vitamina E 

    La carencia de vitamina E es rara y podría ocurrir en las personas con menor absorción de grasa a través del intestino (debido a una cirugía, la enfermedad de Crohn o la fibrosis quística), con desnutrición, dietas muy bajas en grasa o diversos trastornos genéticos específicos (la abetalipoproteinemia, "ataxia y carencia de vitamina E", AVED). La carencia de vitamina E también podría ocurrir en los bebés prematuros con muy bajo peso al nacer o en los bebés que toman leche maternizada no fortificada. Los suplementos de vitamina E se aceptan como una terapia efectiva en la carencia de vitamina E para detener la evolución de las complicaciones. Un médico y nutricionista deberían realizar el diagnóstico y el tratamiento de esta condición.

    A 

    Degeneración macular relacionada con la edad 

    Se ha sugerido que la vitamina E, al igual que otros antioxidantes previene o retrasa la evolución, o mejora la degeneración macular. No es concluyente la evidencia científica en esta área, aunque se ha sugerido que podría no ser beneficiosa la vitamina E sola o en combinación con beta-caroteno. Se necesita más investigación antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Rinitis alérgica 

    Si bien se cree que los antioxidantes ayudan a reducir los síntomas nasales de las alergias, podría ser ineficaz la ingesta de vitamina E. Aunque no se ha estudiado bien en los seres humanos, la investigación ha demostrado el posible uso de gamma-tocoferol para la rinosinusitis alérgica. No obstante, es limitada la evidencia actual y se necesita más investigación.

    C 

    Mal de altura 

    La vitamina E podría ofrecer algunos beneficios con la exposición a grandes alturas. Los suplementos de los antioxidantes (la vitamina E con beta-caroteno, la vitamina C, el selenio y el cinc) podrían mejorar el umbral ventilatorio a las grandes alturas. No obstante, es posible que los antioxidantes no reduzcan la inflamación después del ejercicio a grandes alturas. Se necesita más investigación.

    C 

    Esclerosis lateral amiotrófica (ELA, ALS) 

    Se ha investigado la intervención alimenticia para la prevención y el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA, ALS). La evidencia no es clara en relación con uso de la vitamina E para el tratamiento de la ELA. Se necesita más investigación.

    C 

    Anemia 

    Se han estudiado los antioxidantes para la prevención y el tratamiento de los diversos tipos de anemia. Los estudios de los suplementos de vitamina E para la anemia han arrojado resultados diferentes. Se necesita más investigación.

    C 

    Angina de pecho 

    Se ha sugerido y evaluado el uso de la vitamina E en los pacientes con angina de pecho (dolor en el pecho), aunque los posibles beneficios siguen siendo poco claros. Se necesita más evidencia antes de poder llegar a una conclusión. Los pacientes con angina de pecho conocida o sospechada deberían ser examinados por un médico.

    C 

    Antioxidante 

    La vitamina E posee actividad antioxidante. No obstante, no son claros los efectos clínicos de la protección antioxidante de la vitamina E en los seres humanos. La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ha recomendado el consumo de antioxidantes como la vitamina E a través de una dieta bien equilibrada rica en frutas, verduras y cereales integrales en vez de suplementos hasta tanto haya más evidencia científica disponible.

    C 

    Asma 

    En los niños en edad escolar, los niveles más bajos de vitamina E se han asociado con el asma mal controlado. La ingesta materna de vitamina E durante el embarazo se ha asociado con índices reducidos de asma y sibilancia en los niños. No obstante, existe evidencia que indica que es probable que los suplementos de vitamina E no provean beneficios en las personas con asma. Se necesita más investigación.

    C 

    Ateroesclerosis 

    Se ha sugerido que la vitamina E interviene en la prevención o la disminución de la ateroesclerosis (endurecimiento y obstrucción de las arterias) mediante la inhibición de la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (colesterol "malo"). Los estudios han sugerido que la ingesta elevada alimenticia de vitamina E y las grandes concentraciones de alfa-tocoferol en la sangre están asociadas con índices más bajos de cardiopatía. Esta área sigue siendo controvertida y se necesita más investigación.

    C 

    Cáncer de vejiga 

    Existe evidencia preliminar acerca de los posibles beneficios del uso prolongado de los suplementos de vitamina E para reducir el riesgo de mortalidad en los pacientes con cáncer de vejiga, aunque se necesita más investigación antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Cáncer de mama 

    Se ha sugerido el uso de la vitamina E como una posible terapia para la prevención o el tratamiento del cáncer de mama. Los estudios publicados han incluido la medición de los niveles de vitamina E, experimentos de laboratorio y estudios de población. La evidencia no es concluyente y en esta oportunidad no se puede llegar a una conclusión.

    C 

    Sofocos relacionados con el cáncer de mama 

    Un estudio de la vitamina E por vía oral informó que existe una pequeña reducción de la frecuencia de los sofocos (aproximadamente un sofoco menos por día). Sin embargo, no existe preferencia de la vitamina E sobre el placebo entre los pacientes. Se necesita más investigación.

    C 

    Prevención del cáncer (general) 

    La evidencia de un ensayo bien realizado, aleatorizado y comparado (Estudio de la Salud de la Mujer (the Women's Health Study)) informó que no existe una reducción del desarrollo del cáncer con la ingesta diaria de fuentes naturales de vitamina E. Anteriormente ha habido otros estudios de laboratorio, de población y en seres humanos que examinaron si la vitamina E es beneficiosa para la prevención de varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de próstata, el de colon y el de estómago. Has sido diversos los resultados de estos estudios anteriores. Se necesita más investigación.

    C 

    Tratamiento del cáncer 

    No existe evidencia científica confiable respecto de si la vitamina E es efectiva como tratamiento para algún tipo de cáncer específico. Se sugiere precaución en las personas sometidas a tratamientos de quimioterapia o radiación dado que el uso de antioxidantes en altas dosis podría reducir los efectos anticancerígenos de estas terapias. Sigue siendo controvertida esta área y los estudios han arrojado resultados variables. Las dosis altas de vitamina E también podrían provocar dolor en los pacientes con cáncer. Los pacientes interesados en tomar antioxidantes en altas dosis como la vitamina E durante la quimioterapia o la radiación deberían analizar esta decisión con su oncólogo médico o con su oncólogo radioterapeuta.

    C 

    Enfermedad cardiovascular en pacientes con diálisis 

    Se ha sugerido que los pacientes que reciben hemodiálisis podrían sufrir mayor agresión oxidativa y por lo tanto beneficiarse del uso de los antioxidantes a largo plazo (particularmente para la reducción del riesgo de la cardiopatía). Existe investigación sobre el uso de la vitamina E en altas dosis a largo plazo en los pacientes que reciben diálisis para la prevención de la cardiopatía, aunque no son claros los beneficios o los riesgos en este grupo. Recientemente, ha surgido preocupación que el uso habitual de los suplementos de vitamina E en altas dosis podría aumentar el riesgo de muerte por cualquier causa en una pequeña proporción. No obstante, esta sigue siendo un área de controversia e investigación activa. Se necesita más investigación.

    C 

    Prevención de cataratas 

    La evidencia es contradictoria respecto del uso de la vitamina E para prevenir las cataratas. Si bien algunos estudios entre los grupos han sugerido algunos efectos de protección (que podría tardar hasta 10 años para producir beneficios), otros estudios en los seres humanos han informado la inexistencia de beneficios cuando se usa sola o en combinación con otros antioxidantes. Se necesita más investigación.

    C 

    Neuropatía inducida por quimioterapia 

    Se ha sugerido que la vitamina E, al igual que otros antioxidantes, podría ser útil como terapia para evitar las complicaciones causadas por la quimioterapia, como la neuropatía (daño de los nervios). Existe evidencia de beneficios, por ejemplo cuando se usa con la cisplatina. No obstante, se sugiere precaución dado que se desconoce si el uso de los antioxidantes en altas dosis durante la quimioterapia podría reducir los efectos anticancerígenos de algunos agentes de la quimioterapia o la radioterapia. Esta sigue siendo un área de controversia. Los pacientes interesados en usar antioxidantes durante la quimioterapia deberían analizar esta decisión con su oncólogo.

    C 

    Prevención del cáncer de colon 

    No existe evidencia científica suficiente para determinar si la vitamina E previene el cáncer de colon. En los pacientes que tuvieron cáncer de colon, se ha informado que una combinación de vitaminas A, C y E reduce el riesgo de desarrollar un nuevo cáncer de colon, aunque este efecto no fue observado en otro ensayo. También se han sugerido beneficios preventivos en aquellos que no han tenido cáncer de colon cuando se usa vitamina E en una multivitamina, pero no cuando se usa sola. Los resultados recientes del Estudio de la Salud de la Mujer han informado que no existe una reducción general del riesgo de padecer cáncer con el uso diario de vitamina E, aunque este estudio no fue lo suficientemente amplio como para estudiar el cáncer de colon específicamente. Se necesita más investigación.

    C 

    Demencia / Enfermedad de Alzheimer 

    Se ha propuesto y evaluado el uso de la vitamina E para la prevención o el retraso de la demencia (incluyendo la demencia tipo Alzheimer) en base a las propiedades antioxidantes y a los hallazgos de los bajos niveles de vitamina E en algunas personas con la enfermedad de Alzheimer. Existe evidencia que indica que todo-rac-alfa-tocoferol (vitamina E sintética) es similar en eficacia a la selegilina (Eldepryl®) y superior al placebo para retrasar la pérdida de la función cognitiva en los pacientes con la enfermedad de Alzheimer moderadamente grave. Sin embargo, no se observó ningún efecto aditivo al usarse en combinación con la selegilina. La información retrospectiva sugiere que el uso prolongado de una terapia combinada con donepezil (Aricept®) podría ayudar a retrasar el deterioro cognitivo en pacientes con la enfermedad de Alzheimer. Otras investigaciones sugieren que la vitamina E proveniente de fuentes alimenticias o suplementos no afecta el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer o la demencia vascular. En general, sigue siendo inconclusa la evidencia en esta área.

    C 

    Diabetes sacarina 

    Se ha propuesto el uso de la vitamina E para la prevención de la diabetes de tipo 1 o 2, para mejorar el control del azúcar anormal en la diabetes, para la prevención de la disfunción plaquetaria y la ateroesclerosis en la diabetes, para la corrección de la carencia de vitamina E en los pacientes diabéticos y para la prevención de la neuropatía, la retinopatía y la nefropatía (complicaciones del ojo, los riñones y el sistema nervioso) diabética. Se ha observado carencia de vitamina E en los pacientes con úlceras del pie diabéticas. No está claro si la vitamina E es beneficiosa en alguna de estas áreas. Se necesita más evidencia antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Retinopatía diabética 

    Se han estudiado los micronutrientes para mejorar la retinopatía diabética. Además, se ha propuesto el uso de la vitamina E para reducir la agresión oxidativa relacionada con las complicaciones diabéticas. No obstante, no existe evidencia de beneficio y se necesita más investigación.

    C 

    Dismenorrea 

    Existe evidencia preliminar acerca de los posibles beneficios de los suplementos de vitamina E para reducir el dolor menstrual crónico, aunque se necesita más investigación en esta área antes de poder llegar a una conclusión firme.

    C 

    Carencia de G6PD 

    Se han estudiado los suplementos de vitamina E para la carencia del trastorno hereditario G6PD. No obstante, es contradictoria la evidencia. Se necesita más investigación antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Glomeruloesclerosis (enfermedad renal) 

    Se ha sugerido que el uso de vitamina E podría reducir la proteinuria (proteína en la orina) en los pacientes con glomeruloesclerosis focal y segmentaria, resistente al tratamiento médico estándar. No obstante, se necesita más investigación antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Curación después de la queratectomía fotorrefractiva 

    La vitamina E en altas dosis más la vitamina A (por vía oral) podrían mejorar la cicatrización de la córnea y la agudeza visual (nitidez) después de una cirugía láser para la corrección de la visión. Si bien no se ha estudiado bien en los seres humanos, la investigación sugiere que podría ser útil el uso tópico en el ojo de la vitamina E. Se necesita más investigación.

    C 

    Prevención de la cardiopatía 

    Muchos estudios de la vitamina E (por vía oral) han sugerido la inexistencia de beneficio para la prevención de la enfermedad cardiovascular. Además, existe evidencia reciente que sugiere que el uso regular de vitamina E en altas dosis aumenta el riesgo de muerte por cualquier causa en una pequeña proporción. Algunos expertos han criticado estas conclusiones y se ha sugerido la realización de ensayos en poblaciones de referencia más selectivas. El Estudio de la Salud de la Mujer informó una reducción de las muertes por causas cardiovasculares en las mujeres que tomaban vitamina E a diario (con un seguimiento de 10 años). Sin embargo, no hubo cambio en el índice o número total de muerte por ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Se necesita más investigación.

    C 

    Hepatitis (hepatitis C) 

    Se ha propuesto el uso de la vitamina E para prevenir la inflamación en los pacientes con hepatitis C bajo terapia antiviral. Se necesita más investigación para examinar los efectos de la vitamina E sobre la hepatitis crónica.

    C 

    Hiperlipidemia 

    Se han estudiado los efectos de la vitamina E sobre los niveles del colesterol y la ateroesclerosis en muchos ensayos clínicos, de laboratorio y de población. Sigue siendo incierto si existen beneficios clínicamente significativos, y se desconoce cuáles son los efectos de la vitamina E comparados (o en combinación) con otros agentes que han demostrado claramente ser beneficiosos para reducir los lípidos. Se necesita más investigación antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Función del sistema inmunitario  

    Los estudios acerca de los efectos de los suplementos de vitamina E sobre la función del sistema inmunitario han arrojado resultados variados. Se necesita más investigación.

    C 

    Claudicación intermitente 

    Muchos estudios han evaluado el uso de la vitamina E en los pacientes con insuficiencia venosa periférica para mejorar la tolerancia al ejercicio y la claudicación intermitente (dolor en las piernas al caminar debido a la acumulación de colesterol en los vasos sanguíneos). Sigue siendo incierto si la vitamina E sea beneficiosa para esta condición.

    C 

    Cuasiorcor  

    El cuasiorcor es un trastorno de desnutrición causado por la carencia de proteína en la dieta. El tratamiento supone un aumento del consumo de calorías y proteínas así como de suplementos de vitaminas y minerales. No está claro si los suplementos de vitamina E son efectivos para la prevención del cuasiorcor. Se necesita más investigación.

    C 

    Enfermedad hepática 

    Existe evidencia que sugiere que la vitamina E podría ser beneficiosa para el tratamiento de la esteatohepatitis (esteatosis hepática) y la esteatosis hepática no alcohólica en los niños. Se necesita más evidencia antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Reducción de la mortalidad 

    La evidencia sugiere que el uso regular de suplementos de vitamina E en altas dosis podría aumentar en una pequeña proporción el riesgo de muerte por cualquier causa, aunque otro estudio no reveló efectos sobre la mortalidad en las mujeres que tomaban vitamina E a diario. En general, los resultados no han mostrado una asociación entre la ingesta de vitamina E y la reducción de la mortalidad. Se necesita más investigación en esta área.

    C 

    Mucositis oral 

    La mucositis oral es un efecto adverso común asociado con la quimioterapia. No está claro el efecto de la vitamina D sobre la mucositis oral. Se necesita más investigación.

    C 

    Artrosis 

    Se cree que la agresión oxidativa influye en la artrosis. La vitamina E ha mostrado resultados diferentes en la reducción de los síntomas o la prevención de la pérdida de cartílago en la artrosis. Se necesita más investigación.

    C 

    Enfermedad de Parkinson 

    Se ha estudiado el uso de la vitamina E para la prevención o el tratamiento de los trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Parkinson, con resultados diferentes. No es concluyente la evidencia científica en esta área, y se necesita más investigación.

    C 

    Prevención de la preeclampsia 

    Se ha estudiado la vitamina E para la prevención de la preeclampsia en las mujeres embarazadas. No obstante, la mayoría de los estudios se han realizado en combinación con la vitamina C u otros micronutrientes. No existe evidencia sobre la eficacia de la vitamina E sola y se necesita más investigación.

    C 

    Síndrome premenstrual (SPM, PMS) 

    Se han estudiados varios productos naturales para mejorar los síntomas del síndrome premenstrual, con resultados diferentes. No es concluyente la evidencia científica sobre la vitamina E en esta área y se necesita más investigación.

    C 

    Prevención del cáncer de próstata 

    Es controvertida la función de los suplementos de vitamina E para la prevención del cáncer de próstata. Existen muchos estudios de laboratorio que apoyan las posibles propiedades anticancerígenas. No obstante, han sido diferentes los resultados de los estudios de población y en los seres humanos.

    C 

    Prevención de infección respiratoria 

    Los suplementos de vitamina E por vía oral han mostrado efectos diferentes sobre la incidencia, la duración o la gravedad de la neumonía en los residentes de hogares para ancianos y no se han alterado los patrones del uso de antibióticos, aunque podría haber un efecto de protección contra los resfríos. Se necesita más investigación.

    C 

    Artritis reumatoidea 

    La vitamina E por vía oral no parece reducir el riesgo de desarrollar artritis reumatoidea en las mujeres. Se necesita más investigación.

    C 

    Trastorno convulsivo 

    Se ha evaluado el uso de la vitamina E como adición a otros medicamentos usados para evitar las convulsiones, particularmente en la epilepsia resistente al tratamiento. La evidencia no es concluyente y se necesita más investigación. El tratamiento del trastorno convulsivo debería estar supervisado por un médico.

    C 

    Cáncer de estómago (prevención) 

    Se ha propuesto el uso de suplementos de vitaminas para reducir el índice de cáncer gástrico (de estómago). No obstante, existe evidencia que sugiere que la vitamina E no reduce los índices de cáncer gástrico o las lesiones gástricas precancerígenas. Se necesita más investigación para examinar si la vitamina E tiene algún efecto sobre el cáncer gástrico.

    C 

    Suplemento en bebés prematuros y de muy bajo peso natal 

    Los bebés prematuros están en riesgo de tener carencia de vitamina E, particularmente cuando nacen con muy bajo peso. Existen muchos estudios sobre la vitamina E administrada a bebés prematuros para intentar prevenir complicaciones potencialmente graves, como la hemorragia intraventricular (hemorragia en el cerebro), la retinopatía (daño ocular) o la muerte. La calidad de la investigación publicada es variable y no es claramente concluyente. Los bebés prematuros deberían estar bajo estricta supervisión médica. Las decisiones respecto a los suplementos de vitaminas deberían tomarse con el médico del bebé.

    C 

    Discinesia tardía  

    Se ha estudiado la vitamina E para el tratamiento de la discinesia tardía (movimientos involuntarios) y se ha informado una mejora significativa en los movimientos involuntarios anormales, aunque no son concluyentes los resultados de los estudios existentes. La vitamina E podría ser más efectiva en dosis más altas y en las personas que han padecido discinesia tardía durante menos de cinco años. Se necesita más investigación.

    C 

    Uveítis 

    Se han estudiado los antioxidantes para la uveítis (inflamación del ojo). En un estudio pequeño, el uso de suplementos por vía oral de vitamina E durante cuatro meses no tuvo efecto aparente sobre el edema macular o la agudeza visual asociados con la uveítis. Se necesita más investigación antes de poder llegar a una conclusión.

    C 

    Tromboembolismo venoso (TEV, VTE) 

    La información sugiere que los suplementos de vitamina E podrían reducir el riesgo de tromboembolismo venoso (TEV, VTE) en las mujeres. Podrían beneficiarse aquellas personas con antecedentes o predisposición genética. Se necesita más investigación.

    C 

    Enfermedad de Peyronie  

    Un estudio no mostró mejoras significativas en el dolor, la curvatura o el tamaño de la placa en los pacientes con la enfermedad de Peyronie (EP, PD) que recibieron tratamiento con vitamina E, propionil-L-carnitina o vitamina E más propionil-L-carnitina en comparación con quienes recibieron tratamiento con placebo. Otra ensayo no mostró diferencia entre la vitamina E más la colquicina y la colquicina sola. No existe evidencia de eficacia para esta condición.

    D 

    Retinitis pigmentaria  

    La vitamina E por vía oral no parece retrasar el deterioro visual en las personas con retinitis pigmentaria y podría asociarse con una pérdida más rápida de la agudeza visual, aunque se ha cuestionado la validez de este hallazgo. Hasta tanto haya más evidencia disponible, la vitamina E podría no ser recomendable para esta condición. Las decisiones sobre las terapias deberían tomarse bajo supervisión médica.

    D 

    Prevención de cicatrices 

    La aplicación de la vitamina E tópica sola parece no reducir las cicatrices por heridas quirúrgicas. Algunos investigadores han desaconsejado el uso de esta terapia dado el riesgo de contraer dermatitis de contacto.

    D 

    Prevención de accidentes cerebrovasculares 

    La evidencia reciente del Estudio de la Salud de la Mujer sugiere que la ingesta diaria de suplementos de vitamina E no reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares. La evidencia previa no logró determinar la prevención o la recuperación de los accidentes cerebrovasculares. En esta oportunidad, según la mejor evidencia científica disponible y las inquietudes recientes acerca de su seguridad, es imposible recomendar la vitamina E para este uso.

    D 

     

    *Clave para los grados: 

    A: Evidencia científica sólida para este uso;
    B:Evidencia científica buena para este uso;
    C:Evidencia científica dudosa para este uso;
    D:Evidencia científica aceptable contra este uso (podría no funcionar);
    F:Evidencia científica sólida contra este uso (probablemente no funciona).

    Tradición/Teoría 

    Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

    Abortivo, acné, protección contra la contaminación del aire, alergias, alopecia, prevención contra la toxicidad pulmonar inducida por amiodarona, antienvejecimiento, anticoagulante, mejora del rendimiento atlético, picaduras de abejas, hiperplasia prostática benigna, beta-talasemia, condiciones de la sangre (porfiria), dolor / inflamación en la mama (mastitis), displasia broncopulmonar en bebés prematuros, bursitis, cardiomiopatía, enfermedad celíaca, fomento del crecimiento en la niñez, corea, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad de Crohn, fibrosis quística, dermatitis, úlceras del pié diabéticas, dermatitis del pañal, insuficiencia pancreática / enzimas digestivas, prevención de pérdida de cabello por la toma de doxorrubicina, distrofia muscular de Duchenne, dispraxia, mejora de la energía, recuperación después del ejercicio, extravasación, mastopatía fibroquística, quemadura por congelación, úlcera gástrica, granuloma anular (vitamina E tópica), pérdida de cabello, ataque al corazón, hematopoyesis, esferocitosis hereditaria, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), enfermedad / corea de Huntington, hipertensión, trastorno de tolerancia a la glucosa, impotencia, infertilidad (aborto habitual), dolores del parto, calambres en las pantorrillas, melasma, prevención del cáncer de pulmón, fertilidad masculina, síntomas menopáusicos, trastornos menstruales, aborto espontáneo, fuerza muscular, miopatía, distrofia miotónica, trastornos neuromusculares, tolerancia al nitrato, leucoplasia oral, pancreatitis, úlceras pépticas, fotoprotección, resistencia física, recuperación posoperatoria (prevención de reestenosis posangioplastia), estabilidad postural (mala postura), lesiones por radiación (fibrosis inducida), protección de lesiones por reperfusión durante la cirugía de corazón, síndrome de la pierna inquieta, rendimiento sexual, anemia de células falciformes, envejecimiento de la piel, daño en la piel causado por el sol, condiciones de la piel (epidermólisis bullosa), movilidad de espermatozoides, estrías, quemaduras del sol, tromboflebitis, prevención de rechazo en el trasplante (corazón), colitis ulcerosa, retención de líquido, cicatrización de heridas y de quemaduras.


    Seguridad

    La Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) no regula las hierbas y suplementos de manera estricta. No hay garantías respecto a la potencia, pureza o seguridad de los productos, y los efectos podrían variar. Lea siempre las etiquetas del producto. Si usted padece de alguna afección, o si está tomando otras drogas, hierbas o suplementos, deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de iniciar una terapia nueva. Consulte con un proveedor médico de inmediato si sufre efectos secundarios.

    Alergias

    • Evitar en caso de alergia o hipersensibilidad conocida a los productos que contienen vitamina E. Se han informado reacciones de la piel como dermatitis de contacto y eccema con las preparaciones tópicas de vitamina E, como las pomadas o los desodorantes que contienen vitamina E.

    Efectos secundarios y advertencias

    • Generalmente los suplementos de vitamina E son seguros en dosis hasta el nivel superior de ingesta tolerable (NS, UL) recomendado durante períodos breves. No obstante, la vitamina E posiblemente sea riesgosa cuando se usa por vía oral en dosis que exceden el nivel superior de ingesta tolerable. Se considera seguro y beneficioso el aporte dietético recomendado (ADR, RDA) a través del consumo de alimentos.
    • La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (European Food Safety Authority, AESA, EFSA) ha establecido el nivel superior de ingesta tolerable (NS, UL) para los adultos en 300 miligramos por día, sin considerar el embarazo o la lactancia. El NS para los niños varía desde 100 miligramos por día de 1-3 años a 260 miligramos por día de 15-17 años.
    • La evidencia sugiere que el uso habitual de suplementos de vitamina E en altas dosis podría aumentar en una pequeña proporción el riesgo de muerte por cualquier causa. Algunos expertos han criticado estas conclusiones. No obstante, esta es la mejor evidencia científica disponible en la actualidad. El uso a largo plazo de vitamina E debería realizarse con precaución y deberían evitarse las dosis altas de vitamina E. La sobredosis aguda de vitamina E es muy poco común.
    • En pocos casos se han asociado los suplementos de vitamina E con mareos, fatiga, dolor de cabeza, debilidad, visión borrosa, dolor abdominal, diarrea, náuseas o síntomas similares a los de la gripe (particularmente cuando se usaron en altas dosis). El riesgo de enterocolitis necrosante podría aumentar con dosis altas de vitamina E.
    • Usar con precaución en los pacientes con condiciones cardiovasculares. La vitamina E podría aumentar el riesgo de muerte por cualquier causa y la incidencia de la insuficiencia cardíaca en dosis ≥400 UI por día durante más de un año.
    • La vitamina E debería usarse con precaución durante períodos prolongados (>10 años) dado el posible aumento del riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico.
    • Usar con precaución en los pacientes con condiciones de la piel. Se han informado reacciones de la piel como dermatitis de contacto y eccema con el uso de las preparaciones tópicas de vitamina E, como las pomadas o los desodorantes que contienen vitamina E. Se ha informado la presencia de prurito (picazón) después de la ingesta de suplementos de vitamina E por vía oral.
    • Usar con precaución en los pacientes con insuficiencia renal. En pocos casos se han asociado los suplementos de vitamina E con disfunción gonadal y disminución de la función renal.
    • Usar con precaución en pacientes con la enfermedad de Alzheimer o con deterioro cognitivo. En los pacientes con la enfermedad de Alzheimer o deterioro cognitivo, se ha asociado la vitamina E con un aumento de las caídas y síncope (desvanecimiento).
    • La vitamina E por vía oral debería usarse con precaución en los pacientes con retinitis pigmentaria dado que no parece retrasar el deterioro visual y podría estar asociada con una pérdida más rápida de la agudeza visual, aunque se ha cuestionado la validez de este hallazgo.
    • Usar con precaución en pacientes fumadores. Los suplementos de vitamina E podrían aumentar temporalmente el riesgo de tuberculosis en los hombres que fuman en exceso y tienen un consumo alimenticio alto de vitamina C.
    • La vitamina E debería usarse con precaución en los bebés prematuros dado que se informó un mayor riesgo de septicemia. Los bebés prematuros deberían estar bajo estricta supervisión médica. Las decisiones respecto de los suplementos de vitaminas deberían tomarse con el médico del bebé.
    • Si bien no se ha estudiado bien en los seres humanos, se ha observado un mayor riesgo de hemorragia cuando se usa con la warfarina (Coumadin®). No obstante, otros estudios no han observado una mayor incidencia de hemorragia. Se ha observado hemorragia en los pacientes que reciben dosis altas y repetidas de todo-rac-alfa-tocoferol (vitamina E sintética) por vía intravenosa. Evitar en pacientes con trastornos hemorrágicos o en aquellos que toman medicamentos que podrían aumentar el riesgo de hemorragia. Podría ser necesario realizar ajustes en la dosis. Los efectos adversos atribuidos a los suplementos de vitamina E incluyeron hemorragia leve y epistaxis (hemorragia nasal).
    • Evitar dosis mayores a las del ADR en las mujeres embarazadas dado el posible aumento del riesgo de defectos cardíacos congénitos en los hijos.
    • Evitar en caso de alergia o hipersensibilidad conocida a los productos que contienen vitamina E.

    Embarazo y lactancia

    • Muchas vitaminas prenatales contienen pequeñas cantidades de vitamina E. Podrían preferirse las formas naturales de la vitamina E a las formas sintéticas. La vitamina E se encuentra en la Categoría A de Embarazo según la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (U.S. Food and Drug Administration, FDA) en dosis recomendadas por esta institución. Las dosis superiores al ADR se encuentran en la Categoría C de Embarazo según la FDA.
    • Por lo general, no se recomienda el uso que exceda el nivel del aporte dietético recomendado (ADR/RDA) en las mujeres embarazadas sanas. La evidencia es insuficiente respecto de la seguridad de dosis más altas de vitamina E tópica, por vía oral o venosa durante el embarazo y la lactancia, y por lo tanto no son recomendables.
    • Una combinación de vitaminas C y E podría aumentar el riesgo de hipertensión gravídica (presión arterial alta durante el embarazo) y de bebés con bajo peso al nacer. El uso de la vitamina E durante el embarazo podría aumentar el riesgo de defectos cardíacos congénitos.

    Interacciones

    La mayoría de las hierbas y suplementos no se han probado completamente en cuando a la interacción con otras hierbas, suplementos, drogas o alimentos. Las interacciones que se señalan a continuación se basan en informes y publicaciones científicas, experimentos de laboratorio o uso tradicional. Siempre debe leer las etiquetas del producto. Si usted padece de alguna afección, o si está tomando otras drogas, hierbas o suplementos, deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de iniciar una terapia nueva.

    Interacciones con drogas

    • Sigue siendo controvertido el nivel de riesgo de hemorragia asociado con la vitamina E, y se sugiere precaución en pacientes con antecedentes de trastornos hemorrágicos o en aquellos que toman medicamentos diluyentes de la sangre como la aspirina, anticoagulantes como la warfarina (Coumadin®) o la heparina, medicamentos antiplaquetarios como el clopidogrel (Plavix®) y medicamentos antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno (Motrin®, Advil®) o el naproxeno (Naprosyn®, Aleve®).
    • La vitamina E podría disminuir los niveles de azúcar en la sangre. Se sugiere precaución en los pacientes con diabetes o hipoglucemia y en aquellos que consumen medicamentos, hierbas o suplementos que afectan los niveles de azúcar en la sangre. Podría ser necesario que un profesional de la salud, incluyendo un farmacéutico, controlara los niveles de azúcar en la sangre. Podría ser necesario realizar ajustes en la medicación.
    • Ha surgido preocupación dado que los antioxidantes podrían interferir con algunos agentes de la quimioterapia (como los alquilantes, las antraciclinas o los platinos), los cuales podrían depender del daño oxidativo a las células tumorales para sus efectos anticancerígenos. Los estudios sobre los efectos de los antioxidantes sobre las terapias contra el cáncer han arrojado resultados diferentes. Algunos señalaron interferencia, otros beneficios y la mayoría indicó que no existe una interacción significativa. No obstante, hasta tanto haya evidencia científica adicional, se deberían evitar los antioxidantes en dosis altas durante el tratamiento de la quimioterapia, a menos que se acuerde lo contrario con el oncólogo del tratamiento.
    • La colestiramina (Questran®), el colestipol (Colestid®), el orlistat (Xenical®), la isoniazida (INH, Lanizid®, Nydrazid®), el gefitinib (Iressa®), el letrozol (Femara®), y el sucralfato (Carafate®) podrían reducir la absorción alimenticia de vitamina E y los niveles de vitamina E en la sangre. El gemfibrozilo (Lopid®) podría ayudar a reducir los niveles de alfa- y gamma-tocoferol en la sangre, aunque no es clara la relevancia clínica. Los anticonvulsivos como el fenobarbital, la fenitoína o la carbamazepina podrían reducir los niveles de vitamina E en la sangre.
    • El uso de vitamina E con la ciclosporina parece aumentar el área debajo de la curva de concentración plasmática-tiempo de la ciclosporina. Una forma de vitamina E soluble en agua, el succinato de tocoferil polietileno glicol, podría mejorar la absorción de la ciclosporina (observado después de un trasplante de hígado).
    • En los niños, se demostró que el tocofersolán, una fórmula de vitamina E soluble tanto en grasa como en agua, aumenta la disponibilidad del paclitaxel (Taxol®), la vancomicina (Vancocin®) y el amprenavir (Agenerase®) en el cuerpo. La fórmula del amprenavir (Agenerase®) contiene vitamina E en una dosis de 109 UI por cápsula y 46 UI por mililitro de solución oral.
    • La vitamina E podría tener efectos aditivos con los medicamentos que reducen el colesterol.
    • Se ha propuesto que la vitamina E mejora la biodisponibilidad del hierro.
    • Durante la cirugía, la vitamina E mostró un efecto de protección contra los problemas renales en los pacientes tratados con los anestésicos propofol (Diprivan®) y remifentanil (Ultiva®).
    • La vitamina E podría afectar la manera en que el cuerpo procesa ciertos medicamentos al usar el sistema enzimático citocromo P450 del hígado. Como resultado, los niveles de estos medicamentos en la sangre podrían elevarse o disminuirse, lo que podría causar mayores efectos o reacciones adversas potencialmente graves. Los pacientes que consumen medicamentos deberían verificar el prospecto y consultar con un profesional de la salud calificado, incluyendo un farmacéutico, sobre las posibles interacciones.
    • La vitamina E también podría interactuar con los antiartríticos, los antiasmáticos, los antituberculosos, los inhibidores de la aromatasa y los neurológicos.

    Interacciones con hierbas y suplementos dietéticos

    • Las altas dosis de vitamina E por vía oral o venosa podrían aumentar el riesgo de hemorragia, incluyendo el accidente cerebrovascular hemorrágico (hemorragia en el cerebro). Se sugiere precaución en los pacientes con antecedentes de trastornos hemorrágicos o en aquellos que ingieren hierbas o suplementos que también podrían aumentar el riesgo de hemorragia. Por ejemplo, se han informado varios casos de hemorragia con el uso de Ginkgo biloba y menos casos con el ajo o la palma enana americana.
    • La vitamina E podría disminuir los niveles de azúcar en la sangre. Se sugiere precaución en los pacientes con diabetes o hipoglucemia y en aquellos que consumen medicamentos, hierbas o suplementos que afectan los niveles de azúcar en la sangre. Podría ser necesario que un profesional de la salud, incluyendo un farmacéutico, controlara los niveles de azúcar en la sangre. Podría ser necesario realizar ajustes en la medicación.
    • En los adultos que no ingerían anticoagulantes, las altas dosis de vitamina E causaron un aumento de la PIVKA-II (proteína inducida por la ausencia de vitamina K), lo que indica un bajo nivel de vitamina K.
    • La vitamina E podría tener efectos aditivos con las hierbas y los suplementos que reducen el colesterol.
    • El aceite mineral podría reducir la absorción alimenticia de vitamina E. Se ha demostrado que la absorción de vitamina E está influenciada por la cantidad de grasa en la comida.
    • Los niveles de vitamina E en la sangre podrían disminuir con la carencia de cinc. En los pacientes con carencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, se ha demostrado que los suplementos de vitamina E normalizaron los niveles altos de cobre y redujeron los niveles de cinc asociados con la enfermedad.
    • Un mayor consumo de ácidos grasos omega-6 podría aumentar las necesidades de vitamina E, particularmente en altas dosis.
    • Una nutrición parenteral enriquecida con aceite de pescado tuvo un efecto positivo sobre el tratamiento de los niveles séricos de alfa-tocoferol en los pacientes sometidos a cirugías abdominales importantes.
    • La vitamina E participa en la absorción, el almacenamiento y la utilización de la vitamina A en el cuerpo y contribuye a evitar la toxicidad con el consumo de vitamina A. Las altas dosis de vitamina E podrían reducir las reservas de vitamina A.
    • Se informó que el áloe reduce el ritmo de absorción de la vitamina E, lo que permite una liberación lenta de la vitamina E en el torrente sanguíneo.
    • Se ha propuesto que la vitamina E mejora la biodisponibilidad del hierro.
    • Los científicos han propuesto los ésteres estanil para reducir la absorción de las vitaminas solubles en grasa. Los ésteres estanil disueltos en margarina no afectaron de manera significativa la absorción de alfa-tocoferol.
    • Los fumadores de cigarrillos mostraron una reducción significativa de los niveles de alfa-tocoferol en la sangre. Esta reducción también estuvo asociada con niveles más bajos de ácido ascórbico (vitamina C) en la sangre. En los hombres fumadores con alto consumo alimenticio de vitamina C, el uso de suplementos de vitamina E estuvo relacionado con un aumento del riesgo de tuberculosis.
    • La vitamina E podría afectar la manera en que el cuerpo procesa ciertas hierbas o suplementos al usar el sistema enzimático citocromo P450 del hígado. Como resultado, los niveles de otras hierbas o suplementos podrían elevarse o disminuirse demasiado en la sangre. También podría alterar los efectos que otras hierbas o suplementos posiblemente tengan sobre el sistema del citocromo P450.
    • La vitamina E también podría interactuar con anestésicos, hierbas y suplementos antiartríticos, hierbas y suplementos antiasmáticos, hierbas y suplementos anticancerígenos, antiepilépticos, antioxidantes y agentes neurológicos.

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    Referencias

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